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noviembre 14, 2007 / Roberto Giaccaglia

Clásicos metálicos. Coroner, Mental Vortex

Mental Vortex, Coroner, 47:32, 1991, Noise.

De todos los discos publicados por el trío de bestias suizo Coroner, Mental Vortex es el más recordado por sus acólitos, entre los cuales me incluyo, aunque con reservas. Yo los empecé a escuchar con el disco RIP, de 1987, que es una bella muestra de qué es capaz de hacer un músico metálico con sus influencias románticas o barrocas cuando sabe tocar. Después vinieron otros discos, todos más o menos con el mismo desfasaje que se produce al juntar buenos músicos, pocas ideas, conservadurismo y algunos notables aciertos.
El sonido de Coroner, a lo largo de todos sus discos, no puede recibir mejor calificativo que el de compacto. Todo parece una sola cosa, partes encastradas a la perfección. Tan perfecto que dan ganas de arruinarlo. Pero no hace falta. Ahí está la voz del cantante, que se encarga de ello sin mayores inconvenientes.
Y de todos esos discos, como venía diciendo, el que siempre se mencionará primero a la hora de hablar de Coroner, es Mental Vortex, cuya tapa nos muestra a un atribulado Norman Bates en el preciso instante en que descubre que su madre ha vuelto a matar. Por supuesto, la sorpresa de Norman es en parte falsa, ya que sabia lo que le esperaba a la víctima. La tapa le viene bien al disco. Esa atribulación, esa sorpresa falsa, es lo que subyace en los surcos de Mental Vortex y que golpea al oyente sin preámbulos. Sobre todo si se empieza a escuchar al disco por el final, con la versión de “I Want You”, de los Beatles, que debe de ser una de las peores elecciones que haya hecho un grupo metálico en su vida. Porque el estilo de la canción es tan pero tan alejado a la seriedad casi solemne de Coroner, un grupo con menos aristas que una bola de billar nueva, que la versión más parece una tarea escolar que otra cosa, o en todo caso una prueba de sonido antes del recital. Igualmente, uno sabía que tarde o temprano este grupo iba a desquiciarse. En Mental Vortex, Coroner al fin se desquicia, se sale un poco de rumbo, aunque sin abandonar su idea de qué debe ser la música compacta, obsesión que lleva hasta el límite de lo soportable. Lo que hace distinto a este disco son sus coqueteos, con el heavy más inglés y más adulto, por ejemplo, o con riffs más rockeros que trashers, con asomos de acordes que están por arrancar con una balada, y que sin embargo terminan en eso, es decir en un mero arranque. Pero hasta esos desquicios, mínimos si se quiere, están hechos con la prolijidad abusiva de siempre, la prolijidad de un grupo demasiado confiado en las virtudes de la perfección. Una prolijidad en la que hasta la voz quizá sea después de todo una buena acompañante, aunque no por sobrarle méritos, sino por lo monótona.
No seguí la carrera de Coroner después de este disco, de 1991. Un poco escéptico, tal vez, de que pudieran superarlo. O un poco cansado.

4 comentarios

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  1. Megamosh / Nov 19 2008 7:24 pm

    Excelente reseña, me gusta tu forma de expresarte con respecto a la misma en sí.
    La escucha de éste disco de los maestros suizos es un momento lujurioso, por lo menos así lo siento, ya que es mi banda predilecta y por ende todo material correspondiente a ellos es sagrado.
    Puede que la voz de Ron Royce no sea del todo perfecta, pero que es siniestra y conservada si lo es, y encaja perfecto con el estilo de la banda. Respecto a Tommy Baron, aparentemente, su misión era introducir la mayor cantidad de riffs en un milisegundo de manera desenfrenada, toda una mole ese chico.
    A pesar de ésto, prefiero al “Punishment For Decadence”, mi disco favorito de todos los tiempos.

    Felicitaciones y gracias por tu aporte a la música de verdad.

  2. robertogiaccaglia / Nov 20 2008 2:26 am

    Gracias Megamosh.
    Por otro lado, tu aporte es muy bueno, se nota que sabes muy bien de qué estás hablando.
    Hace tiempo que no escucho el “Punishment For Decadence”. Creo que es el que trae un cover de Jimi Hendrix, ¿no?

    Sigue pasando, un abrazo.

  3. zuka / Nov 12 2009 3:33 pm

    Un saludo, la verdad es una joyita de disco, al comparar el genero en ese momento a comparacion de otras bandas debio haber sobresalido más aún por que en verdad sigue siendo un buen material. Felicidades por tu opinion tan completa y Gracias por compartir este gusto por Coroner. Saludos.
    zuKa.

  4. Roberto Giaccaglia / Nov 12 2009 7:55 pm

    Zuka, sí, ya lo creo, el disco es una pequeña joya, o casi, en todo caso un buen encuentro entre el thrash y lo progresivo, lo que supongo debió de notarse más en la época, como dices, porque no había muchos entonces que se animaran a tal cosa y salieran bien parados.
    Un abrazo.

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