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febrero 5, 2008 / Roberto Giaccaglia

Comparar es odioso

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Good Apollo, I’m Burning Star IV, Volume Two: No World for Tomorrow, Coheed And Cambria, 59:54, 2007, Equal Vision.

Tengo un par de amigos a quienes les gusta Rush. Y se sabe lo que sucede con bandas como Rush: o te gustan mucho al punto de desvivirte por ellas o directamente preferís usar tu tiempo en otra cosa. Por ejemplo, en buscar en Internet episodios de series yanquis. Yo soy el de estos últimos, he estado viendo últimamente The Sopranos, que me gustó, Heroes, que no me gustó, Weeds, que me gustó mucho y Californication, que no me gustó en absoluto, la peor de todas. No hablo de Lost, por supuesto, porque el amor que siento por la serie me impide hablar de ella en pocas líneas.

Pero volvamos a Rush.
Decía que o bien te gustan o no. Y a mis amigos les gusta mucho Rush, tanto que casi no escuchan otra cosa. En realidad, les gustaría, pero no encuentran nada que los entusiasme tanto. Andan muy tristes por la vida, quejándose de que no hay nada parecido en el mundo. Y bueno, tienen razón. Uno podría invitarlos a escuchar a Dream Theater, pero ya se sabe qué dirían, que sí, que son tan virtuosos o más que el trío canadiense de Geddy Lee, Alex Lifeson y Neil Peart, pero que el sonido de Dream Theater es difícil de soportar para un fanático de Rush que se precie de tal. Yo probé una vez recomendarles 2112, banda argentina bastante interesante, que con su disco Glory Lies Ahead intentó dar un paso más allá de las fronteras, logro que no sé si al final terminó alcanzando o qué, pero me miraron feo. Allá ellos. Incluso los invité a escuchar Voivod, canadienses, progresivos, duros, más duros, y persistentes como Rush, un conjunto de culto más que efectivamente popular, aunque más de culto y menos popular que los Rush, ya que estamos. Pero no me fue muy bien tampoco, incluso peor que con 2112.

Ahora tengo algo nuevo para acercarles. Algo que en realidad existe desde unos años atrás, pero de cuya existencia yo me vengo a enterar recién ahora, con un disco de nombre complicado, que salió a fines del año pasado y que por momentos suena estupendamente bien y por momentos no, para nada. Lo primero a lo mejor se deba a que los músicos que lo grabaron escucharon mucho los primeros discos de Rush, y también por el talento indiscutido de todos ellos, cuatro —aunque en vivo requieren a un tecladista y a un par de cantantes extras que hagan coros—, y lo segundo no sé, tal vez a las ganas de éxito rápido, a un descuido del productor… vaya uno a saber.

La banda se llama Coheed And Cambria. Y apenas uno pone play en el equipo le parece que ya los escuchó antes. O aproximadamente, claro, porque ya sabemos que Rush hay uno solo, como Lost… y perdón por traer la serie a colación de nuevo, es que a mí me entusiasma más Lost que Rush, o que Coheed And Cambria.
Pero Coheed And Cambria no es sólo Rush. Es algo más. O algo menos.
El agregado de los Coheed And Cambria al “sonido Rush” es el emo, estilo musical despreciado si los hay, y discutido, porque en realidad algunos dicen que tal cosa no existe, sino que es una invención de algún periodista que en alguna noche de mediados de los ochenta salió de ver una banda hardcore punk emotiva, más melancólica que agresiva… Ahora probablemente no signifique mucho eso de “emo”. Lo digo porque son muchos los grupos modernos a los que suele catalogarse como tal. Hasta he leído que bandas como AFI y Panic! at the Disco son catalogadas como “emo”. Ambas son muy diferentes entre sí, y si me preguntan para nada santos de mi devoción, por lo que vaya uno a saber si hago bien en decir que los Cohhed And Cambria son emo… Y no es que sean más emocionales que Rush tampoco, aunque yo no puedo decir esto, por supuesto, porque por Rush siento bien poco, cosa que mis amigos me reprochan y que hasta yo mismo me reprocho a veces.

Las bandas emo tomaron creo yo influencias principalmente de Fugazi, una banda hardcore que negó el hardcore y se animó a más, a mucho más. Luego, la mayoría de las bandas que nacieron inspirada en ella o bien se disolvieron, cuando eligieron bien, o se convirtieron en otra cosa, aquello que Fugazi combatió siempre, el mainstream, sonar igualmente bien para el rockero que pasa unas cuantas horas frente al espejo antes de salir a la calle, como para la quinceañera enamorada. Bueno, en realidad son casi la misma cosa. O sea, hay emo cuando nos damos cuenta de para qué hacen música bandas como AFI, Panic! at the Disco y… ¿My Chemical Romance quizá? ¿Por qué no? Los menciono porque si se puede describir de alguna manera a Coheed And Cambria, esa es diciendo que son unos Rush a quienes de repente les vino en mente enamorar quinceañeras. Como creo que hacen los My Chemical Romance… lo de enamorar quinceañeras, digo, no lo de parecerse a Rush.

Pero ojo. Los My Chemical Romance, muchachos con los que me animo a comparar a Coheed And Cambria, al menos en los peores momentos de Coheed And Cambria, han sido descriptos como pop punk, rock alternativo, post-hardcore, punk revival y más, incluso con una etiqueta muy original: pop violento, pero cuando alguien se animó a llamarles “emo” pusieron el grito en el cielo. El cantante de la banda ha dicho que el emo es una porquería de mierda, si es que en inglés existe tal equivalencia.
A todos les gusta enamorar quinceañeras, pero a nadie le gusta admitirlo. Al menos a los artistas que se consideran serios.

No, me parece que a mis amigos no les va a gustar Coheed And Cambria.
Aunque tienen un lindo logo, como tienen los Rush, algo invocador de poderes celestiales… el hombre haciéndose fuerte frente al poder de la masa, la energía de los planetas acudiendo en ayuda… Cosas de las que hablaremos en un rato.

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Coheed and Cambria se formó en alguna parte de New York a principios de los 90, y en sus ensayos los vecinos escuchaban algo de punk rock, de indie rock, a veces sólo una guitarra acústica, enamorada, a veces algo de funk, en serio, no en broma, y sobre todo mucho heavy metal y rock progresivo, principales gustos de la banda. Pero en realidad recién en el año 2001 empezaron a llamarse como se llaman. Antes fueron Shabutie y luego Beautiful Loser, nombre que me gusta mucho más, porque la verdad que Coheed And Cambria suena un poco cursi.

Los discos del grupo son conceptuales, al menos hasta ahora. Cuentan la trama de una serie de libros de historieta escritos por Claudio Sanchez, cantante, letrista y guitarrista del grupo. Cada uno de los cuatro discos de estudio de la banda —tienen además dos discos en vivo— es un capítulo de la historia que Sanchez cuenta en su serie, The Amory Wars, donde un personaje mesiánico, Claudio Kilgannon (¿no es un poco vanaglorioso este Sanchez?), hijo de unos tales Coheed Kilgannon y Cambria Kilgannon, se propone salvar alguna parte del universo de una peste que presumo tendrá que ver con marcianos poderosos o algo por el estilo.

Bueno, después de todo el mundo de los Coheed And Cambria no es muy diferente al de los primeros Rush, que son los Rush que más han influenciado a sus seguidores, es decir los Rush de una época en la que tienen depositado el primer amor sus fans, el amor más fuerte. Pero está en la tradición del rock progresivo escribir sobre viajes en el tiempo y en el espacio, soñar con otros planetas, otros universos, otra clase de héroes, de esos a los que les crecen alas por más que tengan turbinas en sus naves y luchan con espadas por más que hayan superado ya la etapa del láser.

Coheed And Cambria, al menos en este disco, un disco más propio de los ochenta que de fines de esta década, por lo grandilocuente, por la temática, por lo abarcativo, lo pretensioso y esos solos de guitarra que llenan cualquier vacío, que lo llenan hasta hacer que la paciencia rebalse, es por momentos una cosa, por momentos otra, y a veces las dos juntas, que es el momento creo yo en el que logran algo parecido a la originalidad, aunque dure poco.
Hasta ahora, mal no les ha ido, tanto en ventas como en críticas, aunque sí en las comparaciones, porque nadie al parecer quiere ser lo que a veces son ellos, esa rara palabra que no sólo quiere decir que una música es emocional, como a veces es efectivamente Coheed And Cambria, sino algo más, otra cosa, un poco bochornosa, y porque a cualquiera le resulta difícil ponerse al lado de Rush, una banda como ninguna… como Lost, por ejemplo, cosa que ya dije pero que me vienen ganas de decir de nuevo, porque se me acaba de ocurrir y porque ahora que lo pienso ponerme a verla es un buen descanso después de haber escuchado una y otra vez este disco.

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5 comentarios

Dejar un comentario
  1. César Eslava / Feb 2 2009 2:47 pm

    Muy interesante tu crítica. Me encanta Rush y Voivod, pero me han resultado inaguantables estos Coheed and Cambria. Lo más triste es que se parecen bastante a Rush, como un Rush ñoño, que de por sí Rush es algo ñoño, pero igual me gusta Rush por algo que el plus de Coheed and Cambria le quita. Será que Geddy Lee no pretende conquistar chicas? A ninguna de mis amigas le entusiasma Rush… Buen blog!!

  2. not_ defined / Abr 17 2009 1:55 am

    jaja estaba buscando una informacion sobre ellos y me tope con tu blog.. pero bueno solo queria comentar que yo escucho a esta banda desde aproximadamente 5 años o algo asi, recuerdo solo tenian su primer disco, el ¨second…¨ y estaban por estrenar su segundo.. pero bueno la vd yo soy amante del rock de todo tipo, desde pop al estilo Depeche mode hasta bandas como Cryptosy, es decir no me cierro a algun tipo de musica aunque soy muy amante del progresivo y experimental.

    La primera vez que escuche a la banda me sonaron algo emo, y sin duda su parecido a Rush, banda que igual me gusta. Pero Coheed es algo muy distinto a Rush a pesar de su sonido, digamos a nivel de composicion, y como tu comentas Coheed para tienen canciones excelente y otras bastante diferentes y no de muy buen gusto, bueno al menos para mi, pero valen bastante la pena los buenos tracks, a mi parecer la banda ha estado mejorando disco tras disco. Tienen muy buenos elementos progresivos y una creatividad enorme, vale la pena escucharlos.

    aa por cierto en su segundo disco ¨in keeping secrets…¨incluyen en su edicion especial un bonus track.. al que le llaman 2113, buen track al clasico estulo Rush mas no es un cover.

    Saludos

  3. Mike Vega / Jun 23 2010 5:53 pm

    Excelente Banda!!!!

  4. RICARDO / Nov 13 2010 4:45 am

    MIL AÑOS LUZ, MIL AÑOS LUZ Y MIL AÑOS LUZ……. NADA QUE VER CON RUSH, SI ACASO EN SUS RIFS PERO NADA MAS. RUSH EN UNA SUPER BANDA DE ROCK Y NO PUEDES ANDAR COMPARANDO NOMAS ASI. QUE ES ESO DE EMO??? DEJEN DE PONER TONTOS GENEROS A LA MUSICA

  5. Anónimo / Dic 26 2010 12:56 am

    Macho, no tienes ni idea de música, por que decir que C&C tienen toques emo….. Es pa matarte vaya. Y por cierto, los discos no cuentan NADA de la historia que te sacas de la manga sobre los comics (Que no revelaré para no Spoilear nada), son COMPLEMENTARIOS a los comics y estan basados en las aventuras de Coheed & Cambria, que son los verdaderos protagonistas del comic.

    Antes de hacer una crítica sobre un grupo, deberías informate mejor y documentarte un poco más.

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