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mayo 26, 2008 / Roberto Giaccaglia

Cuestiones críticas

De: Pablo Ramos

Para: Roberto Giaccaglia

Asunto: Parece que armaste revuelo!

Fecha: Viernes 23 de Mayo, 01:35

Roberto, no te conozco pero, entre ayer y hoy, me llegaron algunos mails sobre tu crítica a La ley…
no me hizo falta ir al blog porque en uno de ellos venía pegado tu texto y respuestas y todo ese remolino.
Bueno, más allá de que no pensemos lo mismo sobre literatura, te manifiesto mi agradecimiento (a nadie le gustan las críticas adversas, pero hay que agradecerlas igual, el ninguneo es lo peor que le puede pasar a un escritor) a la tal vez impiadosa pero no por eso menos dedicada lectura de una novela que te habrá requerido mucho esfuerzo leer hasta donde hayas podido leer.
Que expreses tu opinión es SIEMPRE bueno. No hagas caso, tengo algunos lectores fanáticos.
Cada uno intenta desde su lugar. Respeto el tuyo, contá con mi cordialidad y mi apoyo en cualquier circunstancia.
Por último, te voy a pegar abajo un mail que me llegó hoy (de un tal Pablo Delgado). Ojo, nada que ver con este asunto de la crítica y sus repercusiones. Es, aunque pueda parecer poco, mi descargo. Algo que me ayuda a seguir en esto de escribir que cómo seguro sabés y experimentás, es arduo, solitario, y no siempre exitoso (en el sentido que le quieras dar a esa palabra). Esa opinión común, ese momento en el que alguien se identifica conmigo es lo que le da sentido ami vida. Vida que disfruto bastante, acá en Salvador y que se compone de Familia, Mergullo y Literatura.
Ah, cuando leas el final del mail te vas a cagar de la risa.
saludos, pablo ramos.

Hola Pablo. Saqué tu mail de LAMUJERDEMIVIDA. Un número viejo. Quería contarte que hoy terminé de leer El origen de la tristeza. La verdad que fue alucinante, emocionante, la devoré… y las últimas páginas fueron descomunales, con esa oleada de escalofríos que recorren el espinazo hormigueando hasta la nuca. La semana pasada había leído los cuentos y me habían gustado
muchísimo, pero esta novela la terminé de leer sin pestañear y con la mano sobre la boca. Supongo que en algún momento hablaste de las cosas de todos. Hacía rato que no sentía el efecto de estas lecturas, con los ecos de la historia resonando en mi cabeza. En principio te quería felicitar; que lo haga un desconocido como yo tanto tiempo después es medio cursi y por ahí no significa nada,
pero no quería dejar de decírtelo. Saber que ahora tengo por delante La ley de la ferocidad me da una alegría enorme.
Te mando un abrazo y espero que todo vaya bien por allá.

Pablo

De: Roberto Giaccaglia

Para: Pablo Ramos

Asunto: No, el revuelo lo armaron ellos

Fecha: Viernes 23 de Mayo, 16:15

Pablo, la verdad es que estoy impresionado. No sabía que la crítica importara tanto. Es, si bien se mira, bastante estimulante, por lo menos ante esos que dicen que la crítica no sirve para nada y que no hay nadie que le preste atención a lo que el crítico dice. Pero por otro lado da pena, mucha. ¿Cómo es posible que la gente se enoje tanto porque a mí no me gustó una novela? Tanto como para iniciar una campaña en mi contra y hasta amenazarme.
Otra cosa realmente interesante, y esto para hablar de este extraño fanatismo que parecés generar, es que de todas las notas que subo al blog, las que menos repercusión tienen son las dedicadas a los libros. Es más, la menor cantidad de comentarios se da justamente en la sección libros. Eso hasta que subí la crítica a tu novela.
Entonces empezaron a aparecer. Primero dos o tres, ni en contra ni a favor, y después la andanada de insultos de todo tipo. Algunos comentarios daban realmente gracia, por lo patéticos. Uno de ellos me cuestionaba el hecho de que yo no mostrara mi foto. Decía que me estaba escondiendo. Y después aparecieron las amenazas. Como no aprobé esos comentarios, se enojaron más aún, así que no contentos con dejarme insultos empezaron a amenazarme. Así hasta que empezó una especie de campaña en mi contra, con comentarios dejados en otros blogs y cosas así. El grado de virulencia parece impropio de un asunto literario, que a fin de cuentas es eso.

Ya lo creo que tenés fanáticos. Siento que he quemado la bandera de Arsenal en pleno viaducto o algo así. ¡Y lo que hice es solamente opinar sobre un libro! No entiendo el revuelo, de verdad. No entiendo tanta bronca. Los tipos estos que me dejan insultos y que salen a hacer una campaña en mi contra y que me amenazan se quejan de que les prohibo expresarse en mi blog. No les impido eso. Les impido que me dejen insultos. O, por lo menos, no dejo que los muestren. Ni en uno solo de los comentarios que mandaron hay respeto hacia quien escribió la crítica. Permití el primero, porque si bien pretendía burlarse no lo hacía con palabras tan graves o por lo menos no amenazaba. Además, la pretensión de ellos de que deje sus comentarios es un poco tarada. Es como si yo pretendiera que en la reedición de tu novela publicaras como prólogo mi crítica. Es tu libro, ponés las opiniones que te parece. Y es mi blog, por lo que pongo las opiniones que me parecen. De verdad, lo de estos señores linda en el fascismo. Supongo que en una dictadura se sentirían muy bien, porque es lo que están practicando: intentan desautorizarme, intentan hacerme callar, quieren que me recluya, que no hable. Es realmente estúpido, estúpido y violento. Encima, por un simple libro. No quiero suponer que mi crítica va hacer mella alguna en las ventas de tu libro, ¿o sí? Eso sería realmente una tontería. No creo que la gente de Alfaguara haya mandado a sus esbirrios o algo como eso, ¿no? El asunto no deja de sorprenderme.
Y lo más gracioso es que esta gente está produciendo el efecto contrario. Si uno no está de acuerdo con el pensamiento de alguien, o lo odia demasiado, sí, eso, si lo odia demasiado, lo que menos quiere es darle “prensa”, o que esa voz que tanto odia se escuche más. Pero gracias a la campaña en contra de Crítica creación, Crítica creación está siendo más visitado que nunca. El blog andaba en un promedio de unas cien visitas diarias, más o menos. Pero desde que estos señores se largaron con su llamativo odio a desprestigiarme, el blog empezó a recibir de doscientas visitas para arriba. Lo único que falta es que tuviera que darles las gracias.

Como dije, y no puedo dejar de decir, el asunto me sorprende. Yo pensaba que el único que se andaba preocupando por la crítica era yo. Te digo más. Una vez mandé una carta odiosa e irónica contra Javier Porta Fouz, crítico de la revista El Amante. No pensé que la publicarían. Como siempre me importó la forma en que una crítica se escribe, le escribí indignado porque su crítica a la película Todo o nada era más propia de un matón que de un crítico. No la recuerdo muy bien ahora, pero en ella se quejaba de los compañeros a los que la película les había gustado. Decía que frente a ciertas obras había que salir con los botines de punta y cosas así, que no entendía tanta blandura en algunos críticos. Así que ahí estaba él para poner las cosas en claro. En vez de crítico, se hacía el valiente. Entonces yo, estúpidamente indignado, le mandé una carta odiosa. Apenas la vi publicada me avergoncé tanto que tiré la revista. En serio, no quise ver el acto imprudente que había cometido. Pero aprendí algo: escribir enojado no sirve de nada. No le sirvió a él, que escribió una crítica fea, y no me sirvió a mí, que hice una estupidez. Mandé otra carta, para remedar lo hecho. Expliqué mi reacción, pedí perdón. Si bien El Amante publicó la carta, después de eso la bandeja de entrada de correo de la revista quedó vedada para mí. Se ve que me marcaron como spam. No pensé que eso fuese antidemocrático. Estaban cansados de que les rompiera las pelotas, así que está bien. Tiempo después, cuando apareció mi libro Crítica creación, un crítico de la revista lo hizo bolsa, literalmente hablando. No me parecieron justificadas sus opiniones, pero me quedé en el molde. Lo único que hice, sí, es dejar un comentario en la página web de la revista, ya que mail no podía enviarles, je, donde les decía que no pusieran eso de que el punk no me gusta. Interpretaron eso en alguna parte de mi libro, donde digo que el punk es una música muy buena, pero no para escuchar. No viene al caso, pero se ve que no me entendieron. Les pedía que leyeran bien esa parte, que no quería quedar injustamente como que no me gusta el punk. Ni sé si publicaron eso en algún lado, porque no siempre compro la revista, así que a lo mejor me perdí el número donde ese “descargo” salió. Pero eso no es un descargo, era una especie de… no sé, un pedido de que no
me tildaran de anti punk o algo como eso, justo a mí, que me encanta. No me importan las críticas a lo que escribo. Lo único que faltaba. Escribo para mí, así que no iba a salir a defender a mi librito. Además, ya había aprendido la lección.

Bueno Pablo, te agradezco haberme escrito. Y te agradezco tu apoyo, en serio. Fuiste tan amable que casi me da pena que no me haya gustado tu libro, je.
Una cosa más: si te parece, quisiera publicar este mail tuyo en el blog, junto a esta respuesta mía. Si me autorizás, me gustaría hacerlo, por lo menos para que tus encolerizados fanáticos se den cuenta de que no te hace falta su defensa.
Ah, y no te hace falta descargo. Una crítica es eso nomás, una crítica. Una oportunidad para escribir, nada más. Nadie va a salirte al cruce con la violencia con que me salieron a mí.
Un abrazo.

De: Pablo Ramos

Para: Roberto Giaccaglia

Asunto: gracias por tus palabras

Fecha: Viernes 23 de Mayo, 21:08

Estimo Roberto, espero que esto no se convierta en Atracción fatal!
Eso de las amenazas asusta. Y bueno, vos sabés, nuestra historia es la historia de la intolerancia.
Te repito mi apoyo, podés hablar dónde sea y cuando sea de él.
Con respecto al libro se está vendiendo bien. Acá lleva más de 6.000 ejemplares y ahora se agrega la comunidad andina, Europa y EEUU, gracias a Dios, porque la guita me viene bárbaro.
Lejos de hacer mal la crítica hace bien. SIEMPRE. Y mi libro, yo lo sabía de antes, iba a generar amor y odio, pero algo iba a generar.
Ahora estoy en un proyecto diferente pero que se roza con lo que a mí me gusta, escribo desde la primera persona de una mujer, toda una experiencia.
Ya nos veremos algún día y nos reiremos juntos de todo esto. Lo importante es eso, en un país donde pasa lo que pasa hacer literatura, hablar de ella es un privilegio. Yo me atreví a mandarte un mail porque nunca me gustó el puterío y quería darte ese lugar (por sobre todos los que te atacaron o criticaron). Porque acepto la crítica, la que sea, pero detesto la crítica de la crítica. Yo, más
vale, que no soy el dueño de la verdad.
Abrazo, loco, pablo.

De: Pablo Ramos

Para: Roberto Giaccaglia

Asunto: Roberto, te pido un favor

Fecha: Sábado 24 de Mayo, 09:47

Leí recien la aclaración a la crítica que hiciste en tu blog. Me parece que abre un debate muy interesante, es más, un debate necesario.
Y ya que vas a publicar algún mail nuestro…. yo querría dar una ejmplo, que está en la vereda de enfrente, o no tanto (tal vez está más cerca de vos de lo que imagino. Es soberbia afirmar algo sobre otros con total seguridad)
Mi comentario sería este, lo pongo en azul.

La literatura autobiográfica, o como se la quiera llamar, es un invento, es sólo un nombre inventado por los que necesitan que todo (en arte) tenga nombre y pertenezca a un género. Creo que hay dos literaturas posibles: la buena, y la mala. Y tanto los escritores buenos como los malos escriben de una única manera posible: como pueden.

Quiero hacer una confesión, ya que soy el gran confesor (es un chiste).

Nunca en la vida:
1- Conocí a un tal TRAUM ni me relacioné de esa manera con su supuesta secretaria en su supuesta casa velatoria
2-Conocí a un tal Rolando
3-Mi padre tuvo un velorio de 3 días
4-Maté palomas (las odio pero no las molesto)
5-Conocí a una puta llamada Andrea
7-Conocí a un tal Gitano, a un tal Adrián
8-Dormí en esa pensión que sí existe pero que no regentea ninguna Alpargata Rosa
9-Me perdí en la playa y encontré a una tal Clarisa. Clarisa fue la maestra de mi hijo menor, un chico muy talentoso para la música, con problemas de conducta en la escuela, y ella fue la única que lo entendió y amparó. Entonces, al amparar la infancia de mi hijo, ampará la mía también ese encuentro de mi Alter Ego (y tiene mucha razón Roberto, a veces Humanoide) Gabriel pequeño. Esa escena de la novela es sólo mi homenaje a ella

Sigo? No, ya dejé ese libro atrás y no quiero volver la vista hacia atrás, no es bueno para alguien que escribe, como lo diría Faulkner.
Mi literatura (“del yo” en estos 3 libros publicados y sólo en estos 3, yo escribo mucho más de lo que publico) es un ejemplo de imaginación, mi imaginación, bastante desbordada desde chico.
Si mi madre les contara!
gracias por este espacio
ramos

Robert, ojalá puedas publicarlo para que siga el debate, es interesante. En Agosto estoy en Bs As y tal vez podamos hacer una mesa sobre este debate plenamente literario. Sin recordar los costados feos de esta historia, porque a los violentos, sean mis lectores o no, hay que combatirlos con la indiferencia, tal cual lo decís vos.
Abrazo, pablo

De: Roberto Giaccaglia

Para: Pablo Ramos

Asunto: Bienvenido el debate. Gracias por el apoyo

Fecha: Sábado 24 de Mayo, 16:15

Pablo, muy interesantes tus mails.
Por supuesto, los voy a publicar. Muchas gracias por creer que Crítica creación puede servir para este debate. Ojalá que así sea. Pero, claro, que este debate no tenga los ribetes de ninguna atracción fatal ni nada que se le parezca. A propósito, nunca me gustó esa película, ni cuando salió ni con el tiempo. Creo que desde entonces no volví a comer conejo a la cacerola, con eso te digo todo.
Bueno.
Tal vez tengas razón y eso de la literatura autobiográfica, “o como se la quiera llamar”, sea un invento, porque después de todo no debe de haber otra forma de escribir más que desde uno mismo, ¿no?, se hable del entierro del padre o de la conquista de Marte, y eso puede ser entendido como literatura autobiográfica, toda vez que es de nuestra propia experiencia que tomamos el material para escribir. Es más o menos lo que digo cuando hablo de la única forma de hacer crítica. Pero bien, sólo estaba tratando de mostrar cierto panorama actual, panorama cuya existencia misma puede prestarse a debate, como vos decís y como incluso yo mismo aventuro desde el encabezado de mi nota.
Te agradezco por esto, pero sobre todo por tu apoyo. El ejercicio de la crítica (de arte, de política, de lo que sea) es necesario, hable bien o hable mal de lo que hacemos como artistas o como políticos, pero algunos confunden las cosas y piensan que criticar a la crítica es una tarea similar, porque después de todo están dando su opinión, sin darse cuenta de que en realidad lo que quieren en el fondo es silenciar, o desautorizar, o provocar miedo en quien se anima a criticar algo que apoyan. Por eso lo de la Presidenta, por ejemplo, al criticar el dibujo de Sábat sonó a censura, a vuelta atrás, a odio, a peligro inminente, a atracción fatal.
Gracias de nuevo. Ojalá nos veamos un día, charlemos de literatura y sí, nos caguemos de risa de todo esto.
En un día o dos publico esta cuestión.
Un abrazo.

De: Pablo Ramos

Para: Roberto Giaccaglia

Asunto: Re: Bienvenido el debate. Gracias por el apoyo

Fecha: Sábado 24 de Mayo, 23:54

Estamos de acuerdo en mucho, querido Roberto, en mucho.
Acordate de una novela como El señor de los anillos, acordate de esa batalla final, los malos vienen en elefante, son negros pelados de ojos delineados y sables curvos, ¡¡¡les falta sólo el estandarte con la media luna!! ¿Tendrá algo que ver con que Tolkien era uno de los siete escritores católicos?, ¿tendrá algo que ver con su tremendo temor a los musulmanes?
Los monstruos de Lovecraft, tan interiores, tan indescriptos. ¿Tendrán que ver con que su madre lo vestía de mujer cuando era chico?
¿Y su fobia a los judíos y a los negros? ¡¡¡¿Y su fobia a los feos?!!!
Lo que se olvida siempre, tanto del lado de los que adulan como de los que critican (hablo en pos o contra del género), es que no sólo el alter ego (el yo narrador) de la historia sale de la cabeza de quien escribe: los personajes secundarios también, los lugares, los sueños, los diálogos. Todo. No defiende esto a mi novela, puedo demostrar que sea todo lo imaginativa que quiera yo, pero que
igualmente puede ser demasiado dura, pecar de repetitiva, exagerada, etc., etc., etc. (para unos, y para otros ser buena, muy buena o excelente).
Para mí fue necesaria, es un paso más (fue un paso más), y voy a volver a San Agustín: “Busco, Padre, no afirmo”. Esa novela es eso.

Publicá y veamos las repercusiones. ¡Es en el primer blog que voy a publicar en mi vida! Merece festejo, y no te olvides de corregir las faltas de ortografía, que lo mandé de primera.
Creo que muchos intentaron el odio, y nosotros vamos camino a una amistad que nacería de nuestras opiniones encontradas, o sea, de la diversidad. Me siento orgulloso por ello y también te agradezco.

Abrazo, pablo

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