Skip to content
abril 30, 2010 / Roberto Giaccaglia

Un mundo sin periodistas

1 Los kirchneristas acérrimos tienen razón: la tapa de la última Noticias, con Kirchner disfrazado de Hitler, es demasiado. Supongo, en cambio, que el vicepresidente Cobos caricaturizado como ladrón en la última Veintitrés está bien, porque no han dicho nada. Pero es que los kirchneristas suponen que el periodismo es eso, la revista Veintitrés y acaso el programa 6, 7, 8, que en la práctica es un concurso que consiste en ver cuál de los panelistas tiene la lengua más larga y húmeda para lamer mejor a su patrón.

2 Pero está bien, yo antes suponía que periodismo era Página 12, y vaya si me equivoqué. Eran los tiempos de Carlos Menem, y el ex diario de Lanata (ya era “el ex diario de Lanata” cuando lo empecé a leer) le daba con un caño al Carlo. Había otros periódicos, en cambio, que disfrutaban del momento. Qué sé yo, por nombrar un par: La Nación y Ambito Financiero. Claro que ambos matutinos tenían el problema de que cada vez que se moría un jubilado, perdían un lector. Eran de otra generación, no entendían los nuevos valores contestatarios y esas fotos raras con mucho aire que publicaba Página. Para no hablar de los títulos. Eran muy graciosos y constituían toda una crítica en sí misma, como si no hiciera falta agregar nada más.

3 Por entonces, los menemistas se quejaban de Página diciendo cosas como ¿El gobierno no hace nada bien? ¿Cómo es posible que no publiquen nada de lo bueno que hace el gobierno? Yo, que por entonces estudiaba Periodismo, si me cruzaba con alguno le espetaba lo que se decía en las aulas a las que asistía: El periodismo no debe servir al gobierno; si un periodista publica algo a favor del gobierno está haciendo propaganda, no periodismo. No se conformaban. Para ellos, los diarios debían “informar lo que pasaba”, no opinar conforme a un gusto particular de hacer política. Y, decían, como Menem está haciendo bien las cosas, pues eso y no otra cuestión deben informar diarios como Página 12, y dejar sus ideas de lado.

4
Gracias a la abundancia de opinadores que se nos ha echado encima, hoy hasta el clima que va a ser mañana es cuestión de debate, esta noción de que los diarios deben sólo informar ha quedado perimida. Sin embargo, cuando las críticas recrudecen, la cuestión de que los diarios deberían dejar de lado sus ideas vuelve a hacerse presente. Allí están Cristina y su marido, si no, para secundar esta tesis. Para no hablar del jefe de gabinete Fernández. Linda remera la que tenía el otro día, a propósito, en una reunión con blogueros afines al gobierno: con un par de hombrecitos colorados tipo Clarín con sendas trompetas en el culo. Muy gráfico, por otro lado. Fernández les decía: Métanse su opinión ahí mismo.

5 Muchos se pondrían con gusto la remera de Fernández. Están contentos con este gobierno, les va bien. Y otros meramente se conforman. Soy amigo de un empleado de una fábrica que va a dejar de comprar Clarín porque dice, el otro día, nomás, me lo dijo, que Vos abrís Clarín y tenés veinte páginas seguidas en contra del gobierno, ¿cómo puede ser? Así que va a comprar La Voz del Interior, que aparte es más barato. (Y bueno, no hay mucho para elegir tampoco. No son los tiempos de Carlos Menem, donde por lo menos había un diario que aparte de ser contrera era gracioso. Ahora Página 12 no es ni eso, gracioso. Es el Granma argentino, lo dije siempre. En eso se convirtió al asumir Kirchner allá por el 2003. No tiene ni siquiera la gracia de Fernández y sus remeras.) Es que este pibe se ha podido comprar un auto, cosa que no pudo hacer con De la Rúa ni Duhalde, ni con la primera etapa del matrimonio que nos rige ahora. Como se siente mejor, no cree que haga falta andar criticando.

6 Supongo que tiene razón. En mi ciudad se está construyendo más que nunca. La construcción venía en aumento tiempo atrás, se paró en el 2008, tal vez porque a la gente del campo le entró el miedo y dejó de invertir, y ahora parece haber repuntado. Es la soja, claro, el oro en forma de yuyo. Parece mentira que la Cristina y su marido se la hayan agarrado contra los productores de esta clase de oro. Pero ya lo decía Maquiavelo: Todo gobierno necesita de un enemigo. Y mejor si ese enemigo tiene mala prensa. La gente del campo tiene mala prensa. No el pastorcito, claro, o el boyero, tampoco el peón con bosta en las alpargatas, sino el de la 4×4 que hace negocios desde el bar del pueblo, con su Motorola. Esta es al menos la imagen clásica. Es un poco obscena, bien mirada, así que creo que los asesores de Cristina hicieron bien en apuntar los dardos contra este enemigo, al que imaginan de derecha, claro, favorecedor de políticas de mano dura y esas cosas. Lástima que lo que entiendan Cristina y sus asesores sobre el tema “campo” se termine ahí, en una figura clásica, obscena y también caricaturesca.

7 La otra lástima es que existan cosas como la inflación, sino iríamos todavía mejor con esto de la soja viento en popa. No soy un especialista, me llevé Contabilidad varias veces, y Matemáticas, pero no creo que la asignación por hijo sea gran cosa en un país donde los alimentos básicos aumentan cada semana. La asignación es un paliativo, claro, pero a todas luces insuficiente, que no da para tirar manteca al techo. Pero la iniciativa es aprovechada como un gran avance por los acólitos del matrimonio K. Como si eso tuviera que bastar para que Clarín se callara la boca. Los acólitos se preguntan pues qué país desea Clarín, qué modelo, qué distribución, qué políticas económicas. Suponen que si Clarín critica tanto, alguna respuesta tendrá. Apuesto que Clarín no la tiene. Y es más, apostaría que a Clarín no le importa. No le va mal a Clarín, y no le va ir mal tampoco, venga lo que venga. Los hijos de Ernestina pueden dormir tranquilos (si es que las pruebas de ADN y los jueces los dejan en paz), que por más leyes en contra del monopolio de su madre que impongan los Kirchner, siempre tendrán de dónde agarrarse.

8 La cuestión es otra: las formas. Yo creo que si los Kirchner cuidaran las formas, si no fueran tan impresentables, Clarín tendría menos cosas para salir a decir. Lo que le molesta a Clarín son cosas como ese afiche, por caso, que pone en tela de juicio la idoneidad de varios de sus empleados. A algunos no les molesta. Recién vi a un senador del Frente para la Victoria minimizando el caso. Dijo que el afiche es una expresión popular en contra de los enemigos declarados de un gobierno igual de popular. Se me hizo una ensalada de expresiones y de populismos. Lo que pasa es que yo me creí eso de que los afiches se trataban de un apriete abierto en contra de los periodistas criticones, un apriete comandado por alguna línea menor de la arremetida oficial en contra del periodismo en general.

9 Los pensamientos que llegan con pies de paloma conducen el mundo, las más calmas palabras son las que traen el temporal. Esto lo dijo Nietzsche. Tiene que ver con la manera que elegimos de expresarnos. A mayor virulencia, menor razón. Kirchner grita. Bonafini grita. Los afiches gritan. Las remeras gritan. Los sillazos gritan.

10 ¿Puede un gobierno criticar a los periodistas críticos? Mm, no sé, pero en todo caso me parece poco conveniente. No es que esté en inferioridad de condiciones, que no pueda “responder” a sus cuestionadores. Un gobierno debe encargarse de gobernar. Ahí tienen su respuesta los críticos, en obras, en políticas, no en arremetidas o salvajadas, tanto discursivas como la un poquito más efusiva de sillas volando. Pasa que el ciudadano común ve estas respuestas violentas (insultos, remeras, afiches, banderas, sillazos, “juicios populares”) y lo primero que piensa es que se está perdiendo el tiempo, que no se están encargando del trabajo que se les encomendó en las urnas. En todo caso, si el periodismo de Argentina es tan repulsivo como aseguran los Kirchner, ¿para qué gastar pólvora en chimangos? ¿No deberían “desviarse” esos esfuerzos y dinero en obras, en políticas, en algo útil? En este juego cruel se desperdician millones. Nos está saliendo caro a todos. El 2008 lo perdimos por culpa del enojo de Cristina y su marido con los chacareros, y parece que este lo vamos a perder por el enojo de Cristina y su marido con los periodistas. Para colmo está el Mundial.

11
Pero las críticas gubernamentales en contra de sus críticos arrecian, se intensifican, a pesar de los pedidos de la gente común y corriente de que paren un poco. Es una locura. El “juicio ético y popular” que encabeza Bonafini contra los periodistas, por caso. La excusa es “denunciar” a los periodistas que en los setenta acompañaron a la dictadura. Pero eso es una hipocresía grande como una casa. ¿Tanto tiempo tuvo que esperar Bonafini para “enjuiciar” a los periodistas? ¿Por qué no se le ocurrió antes? Está claro como el agua que esto no es un juicio ético o popular —la palabra “juicio” asusta un poco si se hace en una plaza y no en un tribunal legalmente conformado, ¿no?—, sino un aprovechamiento, una vía de escape para la bronca que despierta en los Kirchner y sus secuaces (Bonafini, por ejemplo) el ejercicio del periodismo. Es una oportunidad más de medir fuerzas. Una oportunidad peligrosa. Las críticas oficiales suelen confundirse fácilmente con “coacción”. Es que el Poder (con mayúscula) al criticar no hace otra cosa más que instigar. Los mafiosos, que bajan línea como sin querer, que señalan mirando para otro lado, lo saben de sobra. Vean El Padrino.

12 El gobierno nos subestima un poquito. Tendría que dejar que pensáramos en paz. Que los senadores oficialistas digan, como dicen, que estos periodistas contrarios al gobierno son de la misma clase que aquellos que en el pasado tuvieron responsabilidad civil por la dictadura es una tomadura de pelo, burlarse de la inteligencia de los votantes. Y dicen que ayer como hoy detrás de cada debacle del país está Papel Prensa. O sea que si los Kirchner son odiados (¡y si hoy su gobierno corre riesgo, por Dios!) se debe al rol de las plumas argentinas al servicio de una empresa. Eso es una reducción tan burda como decir que la culpa de que De la Rúa no terminara su mandato la tuvo el gato de Nik.

13 Papel Prensa es, por supuesto, el gran cuco. Los senadores oficialistas nos corren con él. Videla estuvo presente en su inauguración, el 27 de septiembre de 1978, junto a Ernestina, claro, dato que según los kirchneristas es clave, por aquello de dime con quién andas y te diré etc. (a propósito, la última Noticias muestra a un joven y exitoso abogado litigante compartiendo palco en un acto con militares de su provincia, en los setenta. La provincia, Santa Cruz. El joven abogado, Kirchner). Hoy Papel Prensa es una empresa dirigida por Clarín, La Nación y el Estado. Se dedica exclusivamente a la producción de papel para diarios. O sea, buena parte de la industria de la comunicación depende de ella. Algunos dicen que esta empresa es lo único que le interesa a Clarín, por su cualidad estratégica. Claro que, por la misma cualidad, le interesa mucho al gobierno. De no existir, el papel debería importarse. Tal vez Clarín pudiera pagarse todas las remesas de papel que necesitara, en caso de perder algún día Papel Prensa, pero habría que imaginar las trabas que la aduana pondría para que todo ese papel llegara a sus imprentas. Vale decir, controlar Papel Prensa sería una manera de controlarlo todo. Al lado de esta posibilidad, las Guerrillas Comunicacionales de Chávez serían un poroto en cuanto a su capacidad para impedir que la gente se informara.

14 Este cuco tiene que ver, cuándo no, con una de las batallas más serias que pretende la bendita nueva ley audiovisual: que Clarín pierda poder, directamente. A la ley se la ha llamado “victoria de la representación popular sobre las corporaciones económicas”. Supongamos por un momento que todas las radios y canales de televisión y, ya que estamos, la única empresa proveedora de papel en el país fueran controlados por el Estado, sin ánimo de lucro, es decir sin corporaciones económicas que mediaran entre la información y el receptor, sino con ánimo de “representar al pueblo”. ¿Tendríamos por fin periodistas éticos y populares, como pide Bonafini? ¿De qué hablarían? ¿De lo que habla ella en el canal de sus patrones, es decir el canal nacional y popular que nos regala con programas tipo 6, 7, 8 y cosas por el estilo? Estaríamos salvados.

15 Los diarios anunciaban con anticipación el golpe del 76, como si se tratara de la llegada del hombre a la luna, y pretendían que los lectores lo esperaran ansiosos. Grondona escribía unas muy ilustrativas columnas acerca de su forma de pensar y el relator del pueblo de entonces aseguraba nuestra condición recta y humana, mientras en Europa se intentaba boicotear el Mundial del 78. Tal vez sea cierto que los periodistas pueden ejercer presión, convencer de lo que no es. Neustadt supo vendernos la convertibilidad, por ejemplo, un mal menor comparado con otros grandes males, pero espejito de colores al fin y al cabo. Pero que por estos días todo el esfuerzo de un gobierno pase por desacreditar a la profesión, meter todo dentro de una misma bolsa, suena a mucho, a despropósito, a un histeriquismo que puede volvernos los unos contra los otros, enfrentarnos inútilmente y todo para qué, ¿para que se mantenga firme un gobierno popular o para que se mantenga impune un gobierno al que lo único que le interesa son las propiedades en el sur?

16 Pero entiendo a los Kirchner. Un mundo sin periodistas tal vez sería un mundo ideal, un mundo feliz. El mejor de los mundos posibles, justamente, debe de ser aquel en el que no nos enterásemos de nada. Uno en el que la voz mandante nos dijera que ha salido el sol, que no hace falta el paraguas por más que afuera diluvie. A lo mejor nos terminaríamos mojando con gusto, ni lo notaríamos. Sería cuestión de acostumbrarse. Sólo están velando por nuestra felicidad.

Anuncios

3 comentarios

Dejar un comentario
  1. Guiasterion / May 2 2010 6:28 pm

    Estimado Roberto:

    Un comentario brillante. Lo más sensato que he leído en mucho tiempo. Impecable el análisis político y económico. Permítame una pregunta de porteño ignorante. Su amigo anunció que dejará de leer “Clarín” para nutrirse con “La Voz del Interior”, ¿ese diario no es también del grupo Clarín? ¿Acaso tienen una línea editorial distinta? Hace tres años que no voy por Córdoba, me temo.

    Un abrazo

    G.B.

  2. Roberto Giaccaglia / May 2 2010 8:44 pm

    Efectivamente Guillermo. Aunque mucha gente parece no saberlo, desde hace años Clarín se asoció con accionistas de La Voz del Interior, por más que la conducción del diario haya quedado bajo sus dueños de siempre. La línea es básicamente la misma, tiene un perfil provincial, eso sí, cosa que ayuda a que no aparezcan tantas críticas en contra del gobierno como en un diario de tirada nacional: las noticias de tapa, por lo general, hacen referencia a temas de la provincia e incluso a la de la capital cordobesa.
    Para muestra de quién es el diario basta un botón:
    El Cispren, un organismo que agrupa a periodistas de Córdoba, dio a conocer que La Voz del Interior despidió a uno de sus colaboradores históricos durante el conflicto agropecuario porque aquel escribió no muy bien sobre los dirigentes del campo. En pocas palabras, este periodista dijo que la protesta contra el gobierno estaba “orquestada” por Canal 13, es decir Clarín. Después de presentar este escrito te imaginarás lo poco que duró el periodista en la empresa del multimedios ernestino. ¿No sabía para quién trabajaba o fue más valiente de lo que estamos acostumbrados a ver?

    En fin, ya ves, ni de un lado ni del otro quieren a los periodistas.
    Lo curioso es que Lanata siga afirmando que el mismísimo Página 12 es de Clarín… Si es así, la perversidad de uno y otro lado ya no tendría límites.

    Un abrazo.

  3. Mono Trelew / May 9 2010 12:49 pm

    Ojo con el afiche. Si yo fuera un kirchnerista no pondría “multimedios”, pondría “monopolio”. No pondría “apropiación”, pondría “robo”. A mí me parece obvio que ese afiche lo “plantó” Clarín.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: