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marzo 7, 2011 / Roberto Giaccaglia

Interpretando a Horacio

Intelectuales cercanos al Gobierno corriendo a firmar solicitadas en contra de Vargas Llosa. Sentimos “profundo desagrado y malestar”, dicen, "pero al menos estamos juntos..."

Sr. Carlos de Santos

Presidente de la Cámara del Libro

Estimado Carlos:

Ha cobrado estado público la sorprendente presencia de Mario Vargas Llosa como partícipe central de la inauguración de la Feria del Libro de Buenos Aires.

Donde quiere decir: Algunos se han enterado de que viene el guacho de Vargas Llosa a abrir la Feria del Libro. ¡En Carta Abierta casi nos caemos de culo! ¿Por qué no invitaron a uno de nosotros? O bueno, por lo menos a algún otro… algún otro que piense como nosotros.

Le escribo como ciudadano, como director de la Biblioteca Nacional y como lector que aprecia la literatura de Vargas Llosa, a quien he seguido desde La ciudad y los perros hasta El sueño del Celta.

Donde quiere decir: Le escribo como uno más de los obsecuentes de este Gobierno, a quienes, en realidad, nos importa un rábano la literatura de Vargas Llosa.

No me mueve así ningún despecho ni deseo de limitar su voz –que no precisaba del Premio Nobel para ser justamente difundida– al decirle que considero sumamente inoportuno el lugar que se le ha concedido para inaugurar una Feria que nunca dejó de ser un termómetro de la política y de las corrientes de ideas que abriga la sociedad argentina.

Donde quiere decir: Si por mí fuera, no lo invito ni a firmar autógrafos en el stand de su editorial. ¿Y para qué le dieron el Nobel, ya que estamos? Hubiese sido más justo dárselo a Galeano, a ver si se difunde un poco. Al pobre no le alcanza con las contratapas de Página 12, sabe. Pero a lo que voy: en América nosotros los progresistas estamos de moda, ¿se da cuenta?, y Vargas Llosa desentona un poco. Por otro lado, siendo notorio cómo nos respalda la sociedad argentina por entero –fíjese en la intención de voto que tiene Cristina, si no–, es increíble que para abrir la Feria se invite a un tipo desfasado, que no quiere nadie, de otro palo, como quien dice, que de ser argentino votaría a Macri.

¿Pero no sería este el máximo nivel de facciosidad al que llegaría este evento que a lo largo de los tiempos atravesó toda clase de vicisitudes y supo mantenerse como digno exponente de la cultura universal del libro?

Donde quiere decir: La Feria del Libro nos tiene podridos: es para una elite que nunca simpatizó con los gobiernos populares, y menos con este. Una prueba es que traigan a este personaje, vocero de dicha elite. ¡Pensábamos que la presentación del libro sobre el Indec el año pasado había sido el acabóse! Pero no… Usted me entiende, por eso queremos de a poco ir metiéndonos nosotros en el tema, en alpargatas y enarbolando alguna que otra silla plegable si es necesario.

Es sabido que hay dos Vargas Llosa, el gran escritor que todos festejamos, y el militante que no ceja ni un segundo en atacar a los gobiernos populares de la región con argumentos que lamentablemente no solo deforman muchas realidades, sino que se prestan a justificar las peores experiencias políticas del pasado. Mucho tememos que no sea el Vargas Llosa de Conversación en la Catedral el que hable en la Feria sino el Vargas Llosa de la coalición de derecha que en estos mismos días realiza una reunión en Buenos Aires.

Donde quiere decir: El escritor que se limite a escribir, que para eso está, que de la política podemos encargarnos nosotros, que no tenemos la menor idea de cómo se escribe y que ni nos importa. Lea mis libros, si no. O los que escriben mis compañeros de Carta Abierta. No hay que confundir. Por eso, cada cosa en su lugar: el escritor en su casa, escribiendo. En este caso, en Perú. Y que escriba lo que quiera, eh, que no somos censores. Mientras tanto, de lo demás bien podemos encargarnos nosotros.

Considero que para la inauguración hay numerosos escritores argentinos que pueden representar acabadamente un horizonte común de ideas, sin el mesianismo autoritario que hoy aqueja al Vargas Llosa de los círculos mundiales de la derecha más agresiva (aunque so pretexto de liberalismo), que diferenciamos del Vargas Llosa novelista, que mantiene viva su sensibilidad como autor de grandes ficciones del realismo histórico-social.

Donde quiere decir: Como le dije hace un rato: ¡Es sorprendente que no me hayan invitado a mí! O algunos de mis compañeros, con los que compartimos un conjunto de teorías que explican nuestro presente mejor que cualquier idea foránea. ¿Le paso alguna de nuestras cartas abiertas para que vea? ¡Ya tenemos como ocho! No son muy sensibles, pero tienen algo de ficción histórico-social bastante interesante…

Lo invito a que reconsidere esta desafortunada invitación que ofende a un gran sector de la cultura argentina y que junto a las respectivas comisiones directivas de la Fundación El Libro determine que la conferencia de Vargas Llosa –que podríamos escuchar con respeto en la disidencia– se realice en el marco de la Feria pero al margen de su inauguración, y que para este evento inaugural, como es costumbre, se designe a un escritor argentino en condiciones de representar las diferentes corrientes artísticas y de ideas que se manifiestan hoy en la sociedad argentina.

Donde quiere decir: Nos hincha mucho las pelotas que critiquen a nuestro Gobierno. Por eso, no queremos saber nada con ideas que difieren de las nuestras. Bien expresadas, para colmo. Y de última, si no encuentra ningún escritor interesante dentro del panorama que le puede ofrecer Carta Abierta, o en algún otro escritor orgánico, puede invitar a un integrante de 6, 7, 8, que no serán muy respetuosos en la disidencia, ¡pero vaya si representan nuestras ideas!

Afectuosamente

Donde quiere decir: Más le vale.

Horacio González

Donde quiere decir: ¿Se da cuenta de quién le escribe? ¿Cómo no me invitó a mí?

Director de la Biblioteca Nacional

Donde quiere decir: Jefe de otro espacio de poder desde donde propagar la palabra (sí, la nuestra. ¿Hay otra?).

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